Aspectos interesantes de la ley 1270 de 2009
Por gracia de la Ley 1270 de 2009, la cual claramente va encaminada hacia dos vías a la desarticulación o por lo menos al control de las barras bravas, creo la llamada “COMISION NACIONAL PARA LA SEGURIDAD, COMODIDAD Y CONVIVENCIA EN EL FUTBOL.”, como organismo asesor del Gobierno Nacional en la implementación de políticas, planes y programas, así como en la ejecución de estrategias dirigidas a mantener la seguridad, comodidad y convivencia en la organización y práctica de este espectáculo deportivo. (SIC).
El aspecto más interesante de la Ley, es el numeral 5º del artículo 3º de la norma en comento, el cual señala como una de las funciones de tal comisión: “Diseñar un modelo de organización para las barras en el que se respete el principio democrático, acorde con los artículos 38 y 103 de la Constitución Política. De igual manera, promover la democratización de los equipos profesionales, garantizando, entre otras medidas, la participación de sus aficionados en la propiedad del equipo”; y resalta a la vista, por ser la primera vez (luego del famoso Proyecto de Ley N° 277 de 2005, presentado por el hoy candidato presidencial RAFAEL PARDO RUEDA), que nuestro Legislador pone en el tapete dos temas importantes para el futuro del futbol colombiano, 1) el hecho de que los equipos de futbol deben pertenecer a los hinchas y 2) al hecho de que gran parte de la violencia que se vive dentro y fuera de los estadios del país, se convertiría en historia, si los hinchas son parte integral de la organización de los equipos.
Empero, a nuestro legislador parece habérsele olvidado que se encuentra vigente la Ley 181 de 1995, y en ese sentido la Ley debió ir encaminada a obligar a los propietarios de los equipos de futbol a propender por la democratización de los mismos, convirtiendo las hoy CORPORACIONES O ASOCIACIONES DEPORTIVAS SIN ANIMO DE LUCRO a verdaderos CLUBES DEPORTIVOS y no ha crear herramientas para manejar a las barras bravas como otro problema de orden público, sobre el cual muchos de los proyectos de acuerdos municipales se han pronunciado en el siguiente sentido: El futbol en nuestro País siempre ha despertado pasiones, sentimientos y emociones. Y es alrededor de los Clubes Deportivos de futbol o equipos de fútbol donde surge la “hinchada” los aficionados y los fanáticos que defienden las victorias y derrotas de sus equipos. Algunos de estos sujetos producto de las pasiones e impulsos ya sea por el resultado o por costumbre desbordan sus emociones con agresividad, violencia y vandalismo los cuales suelen enfrentarsen dentro y fuera del escenario deportivo con los miembros y acompañantes de la “hinchada” del equipo contrario: antes, durante y después del encuentro futbolístico. La tensión aumenta durante los llamados clásicos, como Bucaramanga-Cúcuta o ante la visita de los equipos grandes o de trayectoria que viajan y tienen en todo el País su “hinchada” propia como: América, Nacional, Millonarios y Santa Fe entre otros. Son estos “hinchas” desadaptados los que han protagonizado hechos como homicidios, lesiones personales, daños en bienes ajenos etc., Bucaramanga no ha sido ajena a los graves incidentes y accidentes que se ocasionan sobre todo en las inmediaciones del estadio Alfonso López y que son soportadas sobre todo por los vecinos y residentes de este sector, es decir el Barrio la Universidad y el Barrio San Alonso que han sido los que han colocado en la ciudad la cuota de sacrificio al formar parte de su vecindario este escenario deportivo, que han soportado los hechos y desmanes ocasionados durante muchos años por los “hinchas”, hechos de todo tipo que se han perpetrado dentro y fuera del estadio Alfonso López, a manos de desadaptados que no ven el fútbol como una actividad deportiva agradable y de esparcimiento, sino todo lo contrario observan en estos espacios la oportunidad de convertir el escenario y las calles en lugares de combate y de actuaciones inhumanas que han culminado en gravísimos incidentes perjudicando al buen público y al aficionado que lo integran los ciudadanos de bien y especialmente los vecinos de los barrios en mención. En Bucaramanga se han presentado hechos catastróficos y lesiones. No se hace referencia únicamente, a los enfrentamientos entre hinchas y aficionados, pues la aglomeración de masas puede generar momentos de emergencia frente a siniestros como fallas de infraestructuras o logísticas, desmembramiento de barandas, caídas de vallas, incendios, asfixias, pánico generalizado, los cuales pueden resultar de difícil control para cualquier autoridad, tanto de emergencias y prevención como publica. O quién no recuerda el 11 de octubre de 1981 en un encuentro entre Bucaramanga y Junior, un trágico acontecimiento cuando el ejército ingreso al Estadio y desde la gramilla calmo a fuego el desbordamiento de la “hinchada”, donde se unieron las decisiones arbitrales, la provocación de los medios, dejando al parecer cuatro muertos y 31 heridos en el estadio algunos de ellos inválidos que dejo una tarde dominical de esparcimiento para algunos familiares en la tragedia vivida aun hoy. Desconocer e ignorar estos hechos, redundaría en aislar la necesidad vital de prevenir sucesos trágicos de tal magnitud, que desdibujen lo que es en sí el deporte. El Estado debe ser garante y responsable en la regulación integral y en el diseño, implementación y ejecución de medidas que disminuyan el riesgo de acciones violentas, y que garanticen la protección de los derechos de los habitantes. (SIC)[1]; Nuestra Ciudad no ha sido ajena a los graves incidentes que han ocasionado los hechos de vandalismo que se han perpetrado en los estadios de fútbol, a manos de aquellos desadactados que no ven el fútbol como una actividad deportiva agradable y de placentero esparcimiento en familia sino todo lo contrario observan en estos espacios la oportunidad de expulsar esas irregulares actuaciones inhumanas que han culminado en gravísimos incidentes perjudicando al buen publico que lo integran los ciudadanos de bien. Frente al tema de las llamadas “barras bravas”, que son señaladas como responsables de actos de violencia en espectáculos futboleros, la creación de esta comisión Local de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol, ayudará a mitigar la violencia en estos lugares de esparcimiento y diversión. Por lo anterior es que se requiere de nuestro compromiso y trabajo para la elaboración y análisis concienzudo, en la elaboración de propuestas que lleven a la solución más adecuada, que contribuya de manera significativa a transformar esta realidad, hacia allí apunta la presentación de esta iniciativa, logrando ser un significativo aporte que realiza el Concejo de Medellín a este grave problema que opoca a nuestra Ciudad y perjudica notablemente a nuestros Ciudadanos.[2](SIC).
Las demás funciones de la “COMISION NACIONAL PARA LA SEGURIDAD, COMODIDAD Y CONVIVENCIA EN EL FUTBOL.”, son 23 y están casi todas (exceptuando la referente a darse su propio reglamento) encaminadas al manejo y control de las barras bravas.
A nuestro parecer, fuera de la democratización, cualquier otro acto de control de las hinchadas tiene un claro matiz de ostracismo frente a quienes se debe educar y rehabilitar antes que discriminar.
[1] EXPOSICION DE MOTIVOS PROYECTO DE ACUERDO No. 066 DE 2009, CONCEJO DE BUCARAMANGA
[2] CONSIDERACIONES GENERALES PROYECTO DE ACUERDO Nº 111 DE 2009.CONCEJO DE MEDELLIN



